Maider está más feliz, más tranquila y motivada. Sara le ha dado herramientas para aprender a gestionar sus emociones negativas y, aunque tengamos que seguir trabajando, estamos felices de volver a verla así. Sólo tenemos palabras de agradecimiento hacia Sara por su saber hacer y por haber conseguido desde el principio que Maider se abriera a ella.